domingo, 6 de mayo de 2012

Lo que hay que ver. Lo que hay que escuchar.

Empiezo a cansarme de ver tantas parejas "felices" y "enamoradas". Tantas demostraciones por las redes sociales y tantas ñoñerias. Y la mayoría de ellos están tan enamorados que no pueden evitar no hacerlo solo una vez sino que tienen que enamorarse varias veces a lo largo del día. Voy a dejarme de sutilezas e ir al grano que aquí la ironía y las comparaciones solo son entendidas por muy pocos. Vamos que la mayoría tenéis mas cuernos que el padre de Bambi. Perdón por dañar vuestra sensibilidad y por ser yo quien destroce vuestras maravillosas ilusiones y blablablabla. ¿Pero os habéis parado a preguntar alguna vez porque queréis y porque os quieren?. Yo misma escribí hace tiempo un pequeño texto sobre mi negación a creer en el amor culturizado y yo misma digo hoy que el amor "no existe, son los padres". O al menos no existe como todos creemos que tiene que ser o queremos que sea. Se nos ha hecho creer en finales felices donde la gente come perdices. En una Blancanieves envenenada y salvada con un beso por su príncipe encantado, en una Cenicienta maltratada por sus hermanastras y salvada nuevamente por su príncipe azul...etc y miremos donde miremos siempre es igual. Es lógico, bueno es más que lógico que tengamos tantas expectativas a la hora de una pareja, cuando la realidad es más bien cruda y la mayor semejanza de esta a los famosos cuentos Disney son los cuernos del padre de Bambi. Y somos tan tontos y crédulos como humanos. 

Y ahora vendrán aquellos que mencione antes, aquellos que dije que no captaban la ironía ni las sutilezas y dirán que es envidia. Pues si, tengo envidia de esas parejas que llevan muchos años juntas, de esas que no se cansan el uno del otro, que son incapaces de ver defectos en la otra persona, de las que todavía a pesar de los años se besan, se abrazan y mantienen juegos bajo las sábanas. Tengo envidia de aquellas que creen que lo suyo es eterno, que siempre estarán juntos. De aquellas que piensan que su pareja no mira a nadie que no sea él/ella. Tengo envidia de eso y mucho más porque simplemente soy incapaz  de creer en lo perfecto y aún menos en lo eterno. Llamadlo defecto, llamadlo incredulidad, llamadlo realidad. 

4 comentarios:

  1. Llevo borrando y escribiendo este comentario una media hora. No tengo argumentos racionales, empíricos, ni evolutivos; no tengo certeza alguna de que el amor exista como tampoco la tengo de que haya algún sentido en la propia existencia.
    Quizá el amor sea el genio malvado que andaba buscando Descartes. No obstante, el amor que hemos conceptualizado en occidente está totalmente vendido al por mayor, en dosis absurdas de chorradas y pasteleo que da náuseas. Si eliminas el amor como cultura, como negocio ¿qué ves? Yo me veo arrugado y muriéndome con alguien a mi lado. Me veo llorando de alegría viendo sus mismos labios en una miniatura de los dos, me veo colorado y temblando de placer.
    El amor es mucho más que la confianza que depositamos en el otro, que lo que esperamos de la vida con esa persona. Quizá la palabra no recoja ni siquiera la complejidad que alberga lo que entendemos por su significado. El lenguaje se queda corto, nos estorba y nos limita al final. El amor no es un verbo. Ni tan siquiera una acción.
    No existe el destino. Y, por tanto, el amor no es garantía.
    Pero yo no puedo evitar sonreír cada mañana. Y tal vez, al final por lo único que merezca la pena luchar sea por aquello que más pueda hacernos sufrir si no sale. Lo cobarde puede que sea no intentarlo.

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    1. Anónimo habrás estado media hora borrando y escribiendo pero yo llevo 4 días dándole vueltas a tu comentario he intentado buscar una respuesta para darte. Sinceramente aún no la he encontrado. Podría seguir mi cabezonería para defender “mi opinión” o podría darte otras tantas razones del porque lo escribí (tales como que el amor es puramente hormonal, es el resultado de intentar perpetuar la especie humana y mil datos científicos más…). No voy a hacer ni lo uno ni lo otro, voy a darte la razón. Cada momento de nuestra vida es diferente, con diferentes circunstancias y hechos que nos hacen comportarnos de una manera u otra. Eso es exactamente este post, un momento condicionado por miles de hechos. Pero quizás sea lo más objetivo que he escrito, lo más similar a la realidad de hoy (para mí).
      Al fin y al cabo esto no es más que una reivindicación a la apariencia y a la mentira. Ya lo decía, tengo envidia de no poder tener esa sonrisa por las mañanas de la que tú hablas.
      No es cuestión de creer, esto no es religión, es cuestión de tener para sentir.
      Me quedo indiscutiblemente con tu último párrafo.

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  3. El ser humano ya no hace escalas evolutivas como en el "caldo primordial" ese que tantas veces se ha querido recrear. Hemos traspasado las barreras evolutivas del tira y afloja de la supervivencia. Existen otro conceptos en el aire. Mecanismos epigenéticos que modifican el genoma, pero sobre todo, mecanimos de selección cultural que nos han sumido en una burbuja inexplotable.
    Como tú bien has dicho, el amor no es una religión. Puede que sí una forma de fe, pero lo que si tengo claro es que es un comportamiento que puede tener un nicho en la selección cultural a la que estamos sujetos. Como decía el tal Nietzsche, la cultura es un lastre, al igual que el lenguaje. Pero ya es tarde, porque fuera de eso sólo nos quedan los genes y su mundo frío.
    El ser humano está provisto de varios hemisferios cerebrales. Si la sinrazón que a veces nos invade hubiese supuesto de verdad una traba evolutiva en los comienzos de las andaduras del Homo Sapiens ¿de verdad que tanto tiempo después estaríamos enamorándonos? Puede, como he dicho antes, que exista de verdad una "utilidad" (¡maldito lenguaje!) en la irracionalidad que nos reportan los sentimientos; aunque también puede que no, ya que la evolución no opera en base a un fin... si no que se va resolviendo a trompicones, a base de errores y aciertos. De manera que podemos considerar el hecho de amar como uno o como lo otro. Para algunos será un acierto y para otros un error. Pero yo creo que vamos a morirnos sin saberlo... o teniéndolo muy claro.

    :D

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