seas inspiración,
algún estro que provoca
y entona labios de amor.
Que dejes sin respiración
a la compresión y llenes de
ternura a más de un corazón.
Que tu cuerpo cree adicción
y el pensarte sea obligación,
en este mundo de drogas, sexo y rock and roll.
Que seas sinónimo de adrenalina
y tu palabrería mi colchón.
Puede.
Pero
mi respiración sigue.
Transformo el aire en CO2.
Créeme, nadie ha muerto de amor.
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