domingo, 1 de julio de 2012

Ausencia de versos y besos.

De repente el año deja de tener Febreros.
Y las estaciones sin trenes y sin primaveras
me interrogan sobre tu ausencia. 
Hasta las noches han dejado de pertenecerme 
y se han convertido en San Juanes eternos. 

Mis ojos gritan y mi boca llora. 
Y mis pies tocan aquello
que tu espalda nunca alcanzó. 

Tus manos de tantas y tus labios 
de pocas.

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