"Y ocurrió que yo era yo
y eso era poco,
que la humedad de mi dormitorio
parecían graffitis del diablo
y que mis brazos no eran suficientemente largos
para rodear tu futuro."
y eso era poco,
que la humedad de mi dormitorio
parecían graffitis del diablo
y que mis brazos no eran suficientemente largos
para rodear tu futuro."
Ernesto Pérez Vallejo.
Siempre tuve más ganas que
razones y mirarme aquí estoy multiplicando motivos y ganas y sumando odio
propio por ello. No entenderéis ni la mitad de lo que hablo y menos mal.
Vine a intercambiar miedos y me
dieron sonrisas. Y ya no se qué hacer para quitarte del medio. Hasta las pesadillas
duelen menos si eres tú el que hace daño. Y ahora el vacio son todos esos lugares
repletos de gente y la soledad yo sin ti. Que a veces miro por la ventana como
vas y joder como corres. Lo siento no se fingir, y mi cara es un poema pero no
de los bonitos de los jodidos, de los que no se entienden, de esos. Tampoco
quiero que me entiendas, imagínate que lo haces y lo difícil se hace fácil y lo
fácil aburrido. No, mejor dejémoslo así, en el intento. Porque nunca supe lo
bonito que podía ser un intento hasta que lo intentaste y todo dejo de tener
sentido. Hasta esto. Y como no voy a tener miedos si nadie me enseñó a
perderlos. Que quise intercambiarlos y me quedé con los míos y los tuyos, y un
baúl a medio cerrar.
Y nada, ya bajé las persianas y
abrí la cama, que ya viene el lunes y aún no estoy en pijama.
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